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Introducción

Ayuntamiento de El Burgo

Introducción

Paisajes antes-despuésPara evaluar y dar a conocer un poco de la realidad histórica de nuestro pueblo, nos basaremos siempre que sea posible, en el campo de la arqueología y de la historia. Para ello habría que retroceder en el tiempo muchos milenios.

Como introducción general al tema que nos ocupa, se puede decir que los pasos del hombre sobre la tierra se puede estimar en unos 8,5 millones de años, encontrándose vestigios de estos primeros homínidos en el continente africano (Kenia, Tanzania, Etiopía, etc). En la península ibérica los restos más antiguos se han localizado en Gibraltar (Cádiz) y Orce (Granada) datando su antigüedad en 1,5 millones de años. Pero es en Atapuercas (Burgos) donde se están realizando las más importantes investigaciones y estudios, sobre el paso del hombre prehistórico por la península.

De ellos, los arqueólogos, paleontólogos y antropólogos, deducen que el hombre conocía el fuego, utilizaba el silex como material básico para fabricar sus herramientas de trabajo y uso doméstico. Vivian agrupados, formando comunidades, siendo el sistema alimenticio los producidos y derivados de la caza y los frutos silvestres. A esta actividad se la conoce como cazadores recolectores. La fauna era similar a la africana, compuesta principalmente por elefantes, rinocerontes, tigres, hienas, cabra hispánica, osos, caballos, etc. La antigüedad del yacimiento de Atapuercas se estima en 1.000.000 de años.

Ahora bien, en nuestro ámbito geográfico y lugares adyacentes, existen evidencias de la presencia del hombre hace varios cientos de miles de años. Los hallazgos de herramientas del tipo bifaz y los confeccionados con material de silex y cuarcita, nos orienta a pensar en ello. El Hombre siempre ha vivido en total dependencia con la naturaleza, y cuanto más retrocedemos en el tiempo, mayor ha sido la relación entre ambos.

La práctica del nomadismo era la actividad más usual de estas comunidades, tratando de buscar mejores asentamientos, cazaderos, acuíferos, frutos de la flora autóctona, etc. Una vez conseguido estos condicionantes, el hombre comienza a echar raíces, dejar de ser nómada y se transforma en sedentario.

En nuestro ámbito geográfico, así como en su entorno y por los distintos factores que conforman su biodiversidad (sistema ecológico, ambiental, flora, fauna, hidrológico, orográfico, paisajístico, climático, etc), el hombre ha habitado estas tierras de forma ininterrumpida desde hace muchos miles de años hasta nuestros días.