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Patrimonio histórico

Ayuntamiento de El Burgo

Patrimonio histórico

Cabra montésLa Sierra de las Nieves es un museo natural abierto para todos los públicos. Un espacio de vida repleto de historia y cultura. La diversidad biológica de este Parque Natural y Reserva de la Biosfera es original y variada, resultado de su privilegiada situación entre el mar Mediterráneo y el océano Atlántico.

En otros tiempos, en las cumbres blancas de invierno, los neveros guardaban en pozos un tesoro helado, la nieve, para distribuirla durante el estío tórrido a los pueblos de la provincia. Y de ese antiguo y ya perdido quehacer, proviene el nombre de la sierra. Hace mas de 60.000 años que el hombre habita estas tierras y a lo largo de su historia, íberos, celtas, cartagineses, romanos, visigodos y árabes esculpieron la memoria del paisaje.

Hoy, el hombre ha aprendido a no dilapidar ese valioso capital que es la naturaleza y el desarrollo sostenible se alza como medio para que los pueblos de la zona aumenten su calidad de vida, disfruten de la tierra, la aprovechen y la devuelvan renovada a sus hijos, que se la han prestado.

Paisaje. PinsapoEn La Sierra de las Nieves, cada día hay mas árboles, los ríos permanecen puros y acogen a numerosas familias de nutrias, el canto primaveral del cuco rebota en los bosques y la cabra berrea con fuerza en otoño. La vida echa sus raíces. Málaga tiene en La Sierra de las Nieves su pico mas elevado, el Torrecilla, de 1.919 metros; y el Planeta, una de sus simas más profundas, la GES, con 1.098 metros explorados.

Cada rincón es un pequeño paraíso, cada cañada, un microcosmos, cada farallón, un desafío. Pero la verdadera estrella botánica de La Sierra de las Nieves es el pinsapo, el abeto andaluz, herencia del pasado glacial, cuando el clima era mas frío, y que, sin embargo, ha perdurado gracias a las especiales condiciones de esta zona. Se mezcla con quejigos de alta montaña, pinos, encinas y alcornoques, lo que origina un espectacular bosque de elevado valor ecológico y paisajístico.

A su alrededor conviven los gatos monteses, zorros, cabras montesas, meloncillos... y sobre sus picos planean águilas, buitres, cernícalos y un sin fin de aves cantoras. Y dentro de este entorno de nueve pueblos que conforman la Mancomunidad de Municipios de La Sierra de las Nieves, situados alrededor del Parque Natural del mismo nombre se enclava el fascinante municipio de El Burgo, un paraíso natural a su alcance, ¡venga, conózcalo y sobre todo disfrute de él!.

PaisajeNo es en absoluto, ninguna exageración, que El Burgo y su entorno constituyen todo un paraje privilegiado por la naturaleza. Es una de las zonas mas destacadas y bellas de la Mancomunidad de Municipios de La Sierra de las Nieves, donde todos los elementos de su biodiversidad se confabulan para ofrecer al visitante un paraíso de tranquilidad y actividades al aire libre.

El Burgo y su entorno se hayan ubicados geográficamente a distancia equidistante de dos cuevas santuarios, en las cuales el hombre prehistórico del paleolítico, ha dejado claras huellas de su pasado a través de las pinturas rupestres. Estas son las de Doña Trinidad Grund en Ardales, y la de la Pileta de Benaoján; siendo en este pueblo los poblados al aire libre y de la industria lítica, las mas representativas durante muchos años. Taller de “El Chorrito” (paleolítico), restos ibéricos en Los Altabacales.

PuenteEl Burgo se alza sobre un cerro amesetado a 591 metros de altura, atalaya excepcional que ya aprovecharon los celtas, primeros habitantes foráneos de estas tierras. Los cartagineses levantaron en El Burgo y en su término torres de vigilancia (Torres de Aníbal). Durante la dominación romana se construye la calzada que unía los pueblos de la meseta rondeña, Acinipo (Ronda la Vieja), Arunda (Ronda) con los de la Hoya de Málaga, Iluro (Álora), Cartíma (Cártama) y Malaca (Málaga). Puerto de los Empedrados.

La época medieval está representada por la presencia visigoda, mozárabe y musulmana, siendo esta última la más importante ya que, durante siglos fue castillo de frontera entre musulmanes y cristianos. Los textos árabes lo citan como “Marca de La Sierra de las Nieves”. Cuando es reconquistado por los Reyes Católicos, El Burgo es repoblado por cristianos viejos, formando parte además de un Principado que los monarcas le donaron a su hijo el príncipe D. Juan. En tiempos posteriores ha sido Villa Realenga.